
La acción formó parte de la gran final del Red Bull Tetris World, un torneo global que transformó un clásico de los videojuegos en una competencia de escala monumental.
Un Tetris jugable en el cielo de Dubái
Lo más llamativo del evento fue que no se trató solo de una exhibición visual. Red Bull presentó el primer Tetris jugable al aire libre, utilizando más de 2.800 drones sincronizados para proyectar las piezas en tiempo real sobre una estructura de 150 metros de altura.
Cada enfrentamiento requirió una logística compleja, ya que 1.400 drones se usaron por jugador debido a las limitaciones de batería. Esto convirtió cada partida en un desafío técnico tan exigente como el propio juego.

Un campeón internacional y una final histórica
El gran ganador del evento fue Fehmi Atalar, representante de Turquía, quien logró una puntuación sobresaliente en apenas cinco minutos de juego. El segundo lugar fue para Leo Solórzano, de Perú, confirmando el alcance global del torneo y el alto nivel competitivo de los participantes.
El formato del campeonato permitió que jugadores de más de 60 países participaran en las fases clasificatorias directamente desde sus teléfonos móviles, en lo que Red Bull definió como una experiencia “del celular al dron”.
Videojuegos, arte digital y espectáculo
Más allá del récord, el Tetris gigante de Red Bull dejó claro cómo los eSports, la tecnología aérea y el arte digital pueden converger en un solo evento. La iniciativa no solo celebró uno de los videojuegos más influyentes de la historia, sino que también redefinió la forma en que se pueden vivir las competencias gaming fuera de la pantalla.


